La educación holística o pedagogía del amor universal es un movimiento pedagógico mundial que nace en los años 90, ampliamente desarrollada por el mexicano Ramón Gallegos, creador de la  “Fundación Internacional para la Educación Holística” que contempla como aspecto fundamental el promover una nueva visión de la educación que favorezca el desarrollo integral de los estudiantes, en donde se  tenga como principio, alcanzar una comprensión de la realidad como una función de totalidad de procesos integrados y no fragmentados, reconociendo una armonía universal de la que se derivan sistemas y subsistemas, que en definitiva conforman lo que se puede llamar una red de vida.

Esta educación holística, puede ser definida desde cinco niveles de totalidad: El primero tiene que ver con el ser humano visto de manera integral, es decir contemplado desde todas sus dimensiones que van desde lo corporal, afectivo, cognitivo y social, hasta lo estético y espiritual. El segundo es la totalidad desde la comunidad que se enfoca en las relaciones humanas, en el aprendizaje que se da desde esas comunidades, que se logran a través de la interacción y relación con otros seres humanos. El tercer nivel se da desde la sociedad y tiene que ver con elementos ideológicos, económicos y el reconocimiento del ser humano político con participaciones democráticas; cuyo enfoque de educación se encamina a la formación de valores, metas y necesidades comunes. Como cuarto nivel se reconoce el planeta “Gaia” y la crisis por la que atraviesa,  que exige una nueva conciencia ambiental que se da desde el respeto por la naturaleza, reconociendo que el ser humano es parte de ella. Y, finalmente, el quinto nivel se da desde la totalidad como Kosmos, que implica una dimensión de orden espiritual, que se relaciona con una visión de existencia humana sensible basada en el amor universal, la fraternidad y la sabiduría trascendental.

Para Gallegos, R. (2015), resulta fundamental desarrollar esta visión totalizadora en concordancia con los cuatro pilares fundamentales de la educación para el S:XXI planteados por la UNESCO:

  • Aprender a aprender: que está relacionado con aprender a formularse preguntas, desarrollar la creatividad y tomar responsabilidad de su propio conocimiento.
  • Aprender a hacer: que se relaciona con la capacidad de transformar la sociedad mediante el uso consciente y estratégico del conocimiento.
  • Aprender a vivir juntos: que se encamina hacia la capacidad de vivir en comunidad con otros seres humanos y sistemas vivos, estableciendo redes adecuadas de interdependencia.
  • Aprender a ser: enfocado al desarrollo de valores y conciencia espiritual.

 

El Colegio Colombo Hebreo busca dar respuesta a este tipo de necesidades de desarrollo integral, tomando como base los valores institucionales de respeto y tolerancia, responsabilidad y autonomía y empatía y solidaridad, mediante la cátedra de desarrollo personal, liderada por el departamento de desarrollo escolar de la mano de los directores de grupo. Al igual que proyectos de grupos cooperativos e interdisciplinares como “Ponte en los zapatos del otro” ,“Huerta de Tomates Cherry”, “Lectura en movimiento”, “Festivales artísticos” y “Semana por la paz. También, el componente de responsabilidad de los atributos del estudiante Cambridge, en donde se reconoce la responsabilidad con los otros y consigo mismo y la forma como las acciones propias afectan al otro, permitiendo el conocimiento y reconocimiento de esta red sistémica de relaciones y dependencias mutuas entre emociones, pensamientos y acciones y relación con los otros,  que nos brinda la oportunidad de abordar de manera holística al ser humano con todas sus dimensiones.

 

Jacqueline Torres

Profesora de música

Por una co-educación integral

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