En los últimos meses del presente año, hemos sido testigos de cómo el gobierno francés prohibió el uso de teléfonos celulares en las instituciones de educación básica en toda Francia. El argumento del presidente Emmanuel Macron y del legislativo francés,  es que las aulas no son el lugar adecuado para el uso y disfrute de estos dispositivos. Esta determinación se tomó gracias a las orientaciones diagnósticas de muchos profesores, los cuales plantean que estos teléfonos son una causa importante de la falta de concentración en los estudiantes y, por ende, de los malos resultados en la pruebas nacionales  e internacionales con las que son evaluados los alumnos del país galo.

Esta medida cayó muy bien entre los docentes, estudiantes, padres de familia y académicos, no sólo de Francia, sino en muchas partes del mundo; ya que con este tipo de decisiones se busca que los colegios vuelvan a ser aquellos espacios de enseñanza, aprendizaje y socialización. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el uso de celulares por parte de jóvenes y niños, también es un factor importante de adaptación a las nuevas tecnologías de la información y comunicación, aún más en el ámbito educativo. Por tanto, es fundamental reflexionar sobre los variados contextos pedagógicos al interior de los colegios y, sobre todo, tener en cuenta la realidad en la cual  estamos.

Nos enfrentamos a un cambio generacional en el cual surgen nuevas formas de  analfabetismo, entre las cuales podemos mencionar el uso de redes sociales o manejo de nuevos artefactos tecnológicos, que pueden ser funcionales a formas alternativas de socialización en la futura vida adulta de los jóvenes de hoy. También la utilización de nuevas tecnologías abona el terreno para el manejo especializado de la tecnología en un mundo cambiante, en el cual los conocimientos que hoy son funcionales seguramente en un par de años han de convertirse obsoletos.

En conclusión: los nuevos dispositivos celulares son de gran ayuda en la compleja tarea de comprender tanto en los discursos, como en las prácticas, la transformación generacional que está viviendo gran parte de la población joven del mundo. No obstante,  los colegios o instituciones educativas en Colombia tienen la tarea de analizar profundamente los efectos de la prohibición (o no) de los dispositivos celulares en entornos académicos para, de esta manera, poder tomar las mejores decisiones en la misión de educar a la niñez y juventud. Esto teniendo en cuenta que estamos en un país como Colombia, el cual cuenta con un frágil capital cultural; razón por la cual las determinaciones pedagógicas deben tener un sustento teórico, práctico y académico.

Alejandro Villanueva Bustos
Coordinador de Conviviencia Escolar